Qué es Fe:
La fe es la creencia, confianza o asentimiento de una persona en relación con algo o alguien y, como tal, se manifiesta por encima de la necesidad de poseer evidencias que demuestren la verdad de aquello en lo que se cree. La palabra proviene del latín fides, que significa ‘lealtad’, ‘fidelidad’.
Nuevo Testamento:
oÉl les respondió: «¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?». Y levantándose, increpó al viento y al mar, y sobrevino una gran calma. Mt, 8, 26.
oAl ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: «Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados». Mt 9, 2.
oJesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: «Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado». Y desde ese instante la mujer quedó curada. Mt 9, 22.
oEntonces Jesús le dijo: «Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!». Y en ese momento su hija quedó curada. Mt 15, 28.
oLes aseguro que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: «Trasládate de aquí a allá», y la montaña se trasladaría; y nada sería imposible para ustedes». Mt 17, 20.
oJesús les respondió: «Les aseguro que si tienen fe y no dudan, no sólo harán lo que yo acabo de hacer con la higuera, sino que podrán decir a esta montaña: «Retírate de ahí y arrójate al mar», y así lo hará. Todo lo que pidan en la oración con fe, lo alcanzarán». Mt 21, 21-22.
o«Si puedes hacer algo, ten piedad de nosotros y ayúdanos». «¡Si puedes...!», respondió Jesús. «Todo es posible para el que cree». Inmediatamente el padre del niño exclamó: «Creo, ayúdame porque tengo poca fe». Mc 9, 22-24.
oSi alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar. Mc 9, 42.
oJesús respondió: «Tengan fe en Dios. Porque yo les aseguro que si alguien dice a esta montaña: «Retírate de ahí y arrójate al mar», sin vacilar en su interior, sino creyendo que sucederá lo que dice, lo conseguirá. Mc 11, 22-23.
oJesús dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz». Lc 7, 50.
oLos Apóstoles dijeron al Señor: «Auméntanos la fe». Lc 17, 5.
oLuego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe». Tomas respondió: «¡Señor mío y Dios mío!». Jesús le dijo: «Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!». Jn 20, 27-29.
oEl justo vivirá por la fe. Rom 1, 17.
oPor eso, la herencia se obtiene por medio de la fe, a fin de que esa herencia sea gratuita y la promesa quede asegurada para todos los descendientes de Abraham, no sólo los que lo son por la Ley, sino también los que lo son por la fe. Porque él es nuestro padre común. Rom 4, 16.
oPorque el marido que no tiene fe es santificado por su mujer, y la mujer que no tiene fe es santificada por el marido. 1 Cor 7, 14.
o…ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande todas es el amor. 1 Cor 13, 13.
oPermanezcan firmes en la fe. 1 Cor 16, 13.
oAhora bien, la fe es la garantía de los bienes que se esperan, la plena certeza de las realidades que no se ven. Heb 11, 1.
oLo mismo pasa con la fe: si no va acompañada de las obras, está completamente muerta. Sin embargo, alguien puede objetar: «Uno tiene la fe y otro, las obras». A ese habría que responderle: «Muéstrame, si puedes, tu fe sin las obras. Yo, en cambio, por medio de las obras, te demostraré mi fe». Sant 2, 17-18.
Características de la fe
Desde el punto de vista teológico, la fe cumple con las siguientes características:
Se recibe como una gracia o un don;
Es un acto humano que no se riñe ni con la libertad individual ni con la dignidad del ser;
Se entiende que la inteligencia y la voluntad humana cooperan con la fe;
La fe se fortalece en la experiencia;
La fe toma por cierta la revelación;
La fe impulsa a profundizar en la relación y el conocimiento;
La fe está abierta al conocimiento, al considerar todas las cosas como provenientes del ser supremo;
La fe es perseverante, y de ello dependen avanzar en el camino;
La fe es necesaria para la liberación del sujeto respecto de sus aprehensiones.
Importancia de la fe
Muchos se preguntan para qué sirve la fe y cuál es su importancia. Lo primero es comprender que la fe es un valor protagónico en la vida humana, y no solo en relación con los sistemas de creencias religiosas.
Desde el punto de vista antropológico, la fe puede comprenderse como la confianza que se deposita en alguien para que se haga digno de esa fe.
Vista así, la fe es el principio mediante el cual el ser humano establece relaciones con otros, sea que se trate de otros seres humanos o de una entidad superior.
La fe es el principio de toda relación interpersonal. Y de hecho, la aplicamos más de lo que creemos. Cuando al conocer a alguien nos dice su nombre, edad y oficio, "damos fe" a sus palabra, a lo que esa persona revela de sí misma, a partir de lo cual se establece una relación.
Por ejemplo, de la fe (en su sentido antropológico) depende la convicción de que los niños pueden aprender y, por lo tanto, depende la paciencia de sus educadores (padres, representantes o maestros). Mientras más fe, más paciencia.
Lo mismo puede ser dicho en todos los aspectos de la vida humana. La fe es lo que permite al individuo confiar en otros y en sí mismo, a adquirir actitudes de esperanza y afecto que humanizan su experiencia vital.
El ciego Bartimeo recibe la Vista
Marcos 10:46-52 RVR1960 - .
46 Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.
47 Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: !!Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!
48 Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: !!Hijo de David, ten misericordia de mí!
49 Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama.
50 El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.
51 Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.
52 Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.
Fe de la mujer sirofenicia
Marcos 7:24-30. (Mr 7:24-30)
"Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón; y entrando en una casa, no quiso que nadie lo supiese; pero no pudo esconderse. Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se postró a sus pies. La mujer era griega, y sirofenicia de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio. Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija. Y cuando llegó ella a su casa, halló que el demonio había salido, y a la hija acostada en la cama."
LA FE DE LA MUJER DEL FLUJO DE SANGRE
“…CUANDO OYÓ HABLAR DE JESÚS SE ACERCÓ POR DETRÁS ENTRE LA MULTITUD…” (Marcos 5:27)
No conocemos su nombre, pero sabemos que había estado sangrando durante doce años, había sufrido mucho a manos de todo tipo de médicos, había gastado todo lo que tenía, y le iba aun peor (Ver los versículos 25 y 26).
Aquello que la cultura occidental llama discretamente “condición femenina” había devastado la vida de esta mujer. En cuanto a la sexualidad, no podía tocar a su marido. En cuanto a la maternidad, no podía tener hijos. En cuanto a las labores domésticas, todo lo que tocaba se consideraba impuro. En cuanto a lo espiritual, no podía entrar en el Templo. Ahora, físicamente agotada y socialmente aislada, piensa: Si solamente puedo tocar a Jesús, seré sanada.
Pero primero tuvo que abrirse camino entre la multitud que la separaba de Él. ¡Y tú también tendrás que hacerlo! A aquellos que te digan que el tiempo de los milagros ha pasado tendrás que decir: “No hay un tiempo de los milagros, sólo existe el Dios de milagros y Él nunca cambia”. A aquellos que te dicen:
“Hay demasiados hipócritas en la iglesia”, tendrás que responder: “No fijo mis ojos en los cristianos, los fijo en Cristo (Ver Hebreos 12:2). Las personas me pueden fallar, pero Él nunca lo hará”. La multitud tiene sus razones, pero nadie debe impedir tu acceso a Jesús.
Cuando esta mujer llegó finalmente hasta Jesús, ocurrieron dos cosas:
(1) Él la sanó. La fe de ella obtuvo la respuesta inmediata de Jesús – ¡y tu fe la obtendrá también!
(2) Es la única mujer a la cual Él llamó “hija” en las escrituras (Ver el versículo 34).
¡Imagínate como debió sentirse! Hoy, Jesús está al alcance de tus oraciones y de tu fe. ¡Así que alcánzale, tócale y sé sanado/a!
domingo, 16 de mayo de 2021
FE ELEMENTO NECESARIO PARA LA SANIDAD Hebreo 11:1-6
domingo, 2 de mayo de 2021
+“CIERTAMENTE, EL BIEN Y LA MISERICORDIA ME SEGUIRÁN TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA…” (Salmo 23:6)
El bien es el valor otorgado a una acción de un individuo, es una inclinación natural a fomentar lo deseable, motivado por una comprensión del entorno, de las personas (por ejemplo a través de un profundo ejercicio de la empatía) y/o de uno mismo. Un conjunto de buenas acciones.
La misericordia es la disposición a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente en el perdón y la reconciliación. Es más que un sentimiento de simpatía, es una práctica. En el cristianismo es uno de los principales atributos divinos. La misericordia es también un sentimiento de pena o compasión por los que sufren, que impulsa a ayudarles o aliviarles; en determinadas ocasiones, es la virtud que impulsa a ser benévolo en el juicio o castigo.
Su etimología, del latín misere (miseria, necesidad), cor, cordis (corazón) e ia (hacia los demás); significa tener un corazón solidario con aquellos que tienen necesidad.
“¡Ciertamente!”
David no dijo: *“Puede ser, posiblemente, o tengo el presentimiento”. No, dijo: “Ciertamente, el bien y la misericordia”
(Salmo 23:6).
¡Con Dios es algo seguro! Santiago escribió: “.*..*en el cual no hay mudanza ni sombra de variación” (Santiago 1:17b).
* Nuestro estado de ánimo puede cambiar, nuestra forma de pensar puede alterarse, nuestra devoción puede flaquear, pero Dios nunca cambia. Escucha:
*“si somos infieles, Él permanece fiel, porque no puede negarse a Sí mismo” (2Timoteo 2:13).* En los peores momentos de tu vida puedes seguir diciendo:*“Ciertamente, el bien y la misericordia me seguirán” (Salmo 23:6). “me seguirán…”.Se parece a otra promesa que Dios hizo: *
*“vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas bendiciones…” (Deuteronomio 28:2).* Fíjate en las palabras*‘seguirán’, ‘vendrán’ y ‘alcanzarán’.* *¡No puedes escaparte de ellas!* *Las bondades de Dios siguieron a Jonás hasta las profundidades del mar (Ver Jonás 2:3),* a Daniel hasta el foso de los leones *(Ver Daniel 6:22),* y a Juan en el exilio, abriéndole el cielo *(Apocalipsis 1:1,2)*. Detente y mira atrás: Piensa en los apuros de los que Dios te ha sacado, los líos que te ha ayudado a resolver, las puertas que Él ha abierto para ti, y*¿qué es lo que vesí* Bendiciones que no te mereces, de las que no puedes escapar *¡y que son nuevas cada mañana!*
*¿”todos los días de mi vida”? Piensa en los días venideros y ¿qué vesí ¿Días en los que estarás sacando adelante una familia? ¿Días de trabajo en “un callejón sin salida”? ¿Días de soledad o de falta de salud? ¿Días ocupados en cuidar a un ser querido enfermo? “Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida” (Salmo 23:6) “el bien”* porque el Señor provee y *‘la misericordia’ porque Él perdona; ¡nunca pasarás un día sin esto!*
Puede que digas: “Pero algunos días no siento la presencia de Dios”.*¡Entonces, en esos días confía en su promesa!*
domingo, 11 de abril de 2021
QUE DEBILITA A LA FAMILIA HOY
QUE DEBILITA A LA FAMILIA HOY
LEER GENESIS 27:1-46
Introducción: La pandemia y sus efectos en la familia
Una pandemia sin cura llegó de manera inesperada y obligó a todos los países a tomar medidas fuertes como el aislamiento forzoso y el distanciamiento físico. Se acabaron las salidas fuera de casa y quedaron en el olvido los gestos y los abrazos.
Para todo el mundo, niños, jóvenes y adultos, ha sido una experiencia bastante compleja. Se ha hecho necesario apoyar a las familias en esta convivencia altamente intensa. Por lo general, el encierro tiende a ser difícil porque se dan entre elementos negativos como el miedo y la ansiedad. Algunas familias tienen mucha organización en sus hogares e implementan rutinas con horarios estables. Esto es de gran ayuda. Invito a todas las familias a tener un modelo de rutina acorde con sus necesidades para crear un sentido de normalidad y productividad.
Algunos padres también han podido gozar de compartir más tiempo de calidad con sus hijos. Así, han logrado conocerlos mejor y han establecido vínculos mas fuertes. Como vemos, para algunos ha sido una experiencia enriquecedora a pesar de que es una situación larga y llena de incertidumbre. A propósito, la incertidumbre es la que produce miedo, temor y angustia
Mas sin embargo antes de la cuarentena ya existían situaciones que destruian o debilitaban a las familias, HOY ABORDAREMOS ALGUNAS DE ELLAS.
Evita estas 5 situaciones que destruyen familias
¿Sientes que tu familia se destruye? Si no sabes cómo actuar frente eso, aquí encontrarás algunas ideas para evitar que tu familia se destruya.
Las familias se ven afectadas por diferentes situaciones que pueden destruirlas cada día. ¿Cuántas veces has pensado que tu familia se está autodestruyendo? Me refiero a problemas de desintegración real: la falta de comunicación, violencia, infidelidades, adicciones, depresiones. Pese a que la vida también está llena de momentos maravillosos, la mayoría de las familias pasamos por momentos difíciles. Cuando no sabemos cómo actuar ante a ellos, corremos el riesgo de enfrentarnos a la autodestrucción familiar.
Es importante aprender a identificar y actuar ante las situaciones adversas que se presentan en nuestra vida. En lo personal, considero que estas siete, que a continuación comparto contigo, son las más destructivas. Por ello, es importante saber enfrentarlas:
1. Infidelidad
Uno de los temores de toda familia, padres y madres, es la infidelidad. Muchas mujeres nos casamos ilusionadas y enamoradas, deseando que el amor dure para siempre. Muchos hombres creen que llegó la felicidad eterna. A veces no sucede así. Si tu pareja actúa diferente, su economía está estancada, has descubierto mentiras, se preocupa en exceso por su estado físico y en tu corazón albergas la sospecha, debes enfrentar el problema.
No supongas nada, aclara las cosas antes de actuar. La solución es la sinceridad y la confianza; hablen y dejen claros sus sentimientos. Abran sus corazones y procuren comprender el dolor y las consecuencias destructivas que la infidelidad puede traer a su familia. Busquen ayuda profesional, eviten la autodestrucción como camino fácil. Actúen de inmediato. La iglesia de Dios tiene a hombres y mujeres preparado y equipados para ayudar en estas situaciones. Pueden acudir a sus pastores
2. Enfermedad
Si estás pasando por una situación donde tu estado de salud afecta gravemente a tu familia, reúneles y platiquen sobre las soluciones y consecuencias de esta enfermedad. Te aconsejo que busques ayuda médica especializada y recuerda que casi todas las enfermedades pueden curarse o enfrentarse con éxito cuando son tratadas a tiempo. No permitas que un problema de salud te aleje de quienes amas y destruya tu familia. Pero recuerde que la iglesia de Dios tiene poder para orar por las diversas enfermedades y Dios cumpliendo sus promesas da la sanidad
3. Violencia familiar
Una cosa es discutir, disentir y hasta vociferar cuando platicas en el seno familiar, pero si estás pasando por violencia física y/o emocional constante, debes buscar soluciones o tu familia terminará destruida y muy lastimada.
Primero, acepta el problema. No hay peor ciego, que quien no acepta que no ve. De ser necesario asiste a terapia en busca de ayuda profesional para enfrentar la situación. Si quien genera la violencia eres tú, sé humilde y pide perdón. Busca ayuda especializada para evitar esa conducta destructiva. Como pastores siempre estamos dispuesto a mediar en estas situaciones, pero cada uno debe hacer su parte. Deben comprometerse a realizar cambios de actitudes en sus vidas, Dios les dara la victoria
4. El dinero
La escasez de dinero o el exceso de bienes, pueden llegar a destruir una familia. Actúa para evitar estas situaciones. Ya sea por escasez o exceso, la solución siempre será la humildad, el amor y la sana comunicación. Todo lo que hagas, hazlo en compañía de tu familia, sean honestos en el manejo del dinero y sacrifiquen en favor de su familia, para lograr objetivos y metas en común.
¿Lo tuyo es mío, lo mío es mío, o cómo le hacemos?
5. Adicciones
Si en tu familia experimentan el dolor causado por las adicciones, no lo guarden entre ustedes, como un secreto. Háblenlo en familia y actúen conforme a las soluciones que juzguen pertinentes para evitar que se agrave la situación, llegando a consecuencias dolorosas o fatales. Este es un tema delicado, pero es importante aceptar cuando existe una adicción en nuestra familia. Hoy en día hay centros de rehabilitación que ayudan a muchas familias a evitar su destrucción por causa de la adicción.
Amar al adicto, adicción aparte, Dios ama al pecador no al pecado
La aceptacion del problema primer paso para cambiar
Lo más importante es aceptar que tu familia está experimentando una situación autodestructiva. Pero no por ello te frustres, ni decaigas, al contrario: actúa y busca soluciones en familia, ante cualquier problema que se presente. La fe y la comunicación son factores elementales para evitar la destrucción familiar. Verás que muchas cosas buenas vendrán a tu vida si aprendes a enfrentar los momentos adversos y transformarlos en motivos para fortalecer la unidad familiar.
PROBLEMAS FAMILIARES MÁS COMUNES
Las dificultades más importantes a las que se suelen enfrentar las familias son las siguientes:
Falta de comunicación: dificultad para la expresión de emociones o necesidades.
Conductas inadecuadas o impulsivas: peleas, consumo de sustancias, etc
Dificultades en la adaptación al cambio: llegada de un nuevo miembro de la familia, cambios de domicilio, pérdidas de trabajo, perdidas de un ser querido.
Patologías de algún miembro de la familia: desarrollo de enfermedades inhabilitantes o crónicas, tanto a nivel físico como mental.
Excesiva rigidez o permisividad: Gestión de normas muy estrictas o permisivas, querer tener razón siempre coartando libertades de los otros miembros de la familia.
Gestión de las tareas cotidianas: asunción de responsabilidades en las tareas de la casa, gestión de la economía familiar
Conflictos externos de los hijos: problemas con los amigos, problemas en el colegio.
Toma de decisiones: permitir decisiones o denegarlas a algún miembro de la familia, no saber ceder.
Faltas de respeto: gritos, insultos, agresiones físicas...
domingo, 7 de marzo de 2021
El salmo de la confianza
2. Hay temores que se llaman hombres, y hay temores que se llaman circunstancias. Este salmo fue escrito por el rey David cuando fue prendido por los Filisteos en Gat. 1 Samuel 21:21 dice que David tuvo gran temor de Aquis rey de Gat. ¿Qué debe hacer uno ante un peligro, dolor, pena, crisis o adversidad? Debe hacer lo mismo que hizo David: “En el día que temo, en Dios confío”. ¿Qué es confiar en Dios? Es anteponer a Dios ante cualquier situación. ¿Por qué tú debes anteponer a Dios? Porque Hebreos 13:5 Dios ha prometido, diciendo: “No te dejaré ni te desampararé”.
3. Uno que confía en Dios en el día de temor, es aquel que dice: “Señor, antepongo tu presencia en mi espíritu, antepongo tu poder en mi corazón, y antepongo tu soberanía a esta situación”. La clave es poner a Dios de antemano y delante de ti.
4. Confiar en Dios es un asunto de fe más que de sentimientos y de vista. Muchos creen que tiene que sentir confiar en Dios, pero la verdad, es que uno casi nunca siente confianza en el día del temor. Confiar en Dios es un asunto de voluntad más que de emoción. Cuando tu decides reposar en Dios, es allí donde Dios decide darle reposo a tus sentimientos. Tu debes aprender a confiar en Dios, aunque no sientas nada, aunque no veas nada.
5. Confiar en Dios en el día del temor es algo difícil de hacer. ¿Qué pretende el temor contigo? Pretende debilitar tu fe, destruir tu confianza en Dios. El rey Aquis de los Filisteos era el temor del rey David, pero David decidió confiar, diciendo: “En Dios he confiado, no temeré; ¿Qué pueda hacerme Aquis? ¿Cuál es tu Aquis? ¿Cuál es tu temor? ¿Cuál es tu debilitador?. Confiar en Dios es un asunto de fe. Pablo dijo en 2 Corintios 4:13 “...Creí, por lo cual hablé”. Esto es el espíritu de la fe.
6. Tu tienes primero que creer y confiar en Dios y luego hablar diciendo: ¡En Dios he confiado, no temeré, ¿Qué pueda hacerme el hombre?!. Observa que después de la fe viene la confesión. Si tu decides confiar en Dios en el día del temor, tienes que tener una actitud de dependencia en El.
7. Confiar en Dios no quiere decir que no sintamos dolor o miedo, pero si quiere decir que tu crees que Dios está en medio del dolor y el miedo. Puede ser que tu no entiendas el asunto, pero confía. Confiar en Dios es creer que El no te abandonara a merced de esas circunstancias.
8. En el día del temor, a veces perdemos el sentido de la presencia de Dios, ¿Señor, pero dónde estás?. Job en medio de su sufrimiento, no podía encontrar a Dios, dijo en Job 23:8-10 “He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré; y al occidente, y no lo percibiré; si muestra su poder al norte, yo no lo veré; al sur se esconderá, y no lo veré. Mas él conoce mi camino; me probará, y saldré como oro”. ¿Qué indica esto? Que Job creía, aunque no podía ver a Dios. Job creyó que Dios lo estaba observando y lo sacaría de esa prueba como oro refinado.
9. En Isaías 43:2 leemos "Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti." ¿Cuándo debe activarse nuestra confianza en Dios? No cuando veas las aguas, sino cuando pases por las aguas. No cuando sientas el fuego, sino cuando pases por el fuego. ¿Qué te promete Dios cuando estés en agua o en fuego? Que El estará contigo. ¿Cuándo confío Daniel en Dios? No cuando estaba fuera del foso de los leones, sino cuando estaba con ellos adentro. Dice Daniel 6:22 que cuando el rey Darío mandó a sacar a Daniel del foso, ninguna lesión de León se halló en él, porque había confiado en su Dios.
10. ¿Qué debes hacer tu en el día del temor? Debes hacer lo que dice Pedro en 1 Pedro 5:7 "echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros." Una ansiedad es una inquietud, una preocupación, un deseo de salir, un deseo de tener, un deseo de llegar. Dios dice que tu le eches ese deseo, esa inquietud o preocupación de una vez por todas. Eso que tienes acumulado, entrégaselo a Dios, ¿Qué hará El? Tendrá cuidado de tu vida. el lado negativo de este versículo es tu ansiedad, pero el lado positivo es el cuidado de Dios. ¿Qué es lo que está esperando el Señor? Que tu le traigas el lado negativo.
11. Si tu sigues en tu corazón con esa ansiedad, Dios no puede hacer nada por ti, porque aquí dice que El promete cuidarte cuando tu le echas toda tu ansiedad sobre él. ¿Cómo cuida Dios? Cuida constantemente. Su cuidado no es ocasional o esporádico, sino total. Su cuidado es soberano, porque nada te va a ocurrir que El no lo permita. Observa que la frase “echar” denota un esfuerzo y ¿Qué nos enseña la experiencia? Que nos fácil librarse del peso de una ansiedad o preocupación. ¿Qué debemos hacer? Debemos dejar de sentir y mas bien decidir echar todo ese asunto en las manos de él. Escoge mejor confiar que sentir.
12. Dos claves para confiar en Dios en el día del temor: la palabra y el invocar de Dios. Confiar no es un estado mental pasivo, sino un acto de la voluntad. La voluntad es la que determina, ¿Qué debes determinar? Lo mismo que determinó David en el día del temor: “En Dios alabaré su palabra”. El Salmo 50:15 dice “E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás”. ¿Qué es invocar? Es llamar a Dios audiblemente por su nombre. La invocación te libera. El invocar tiene dos connotaciones: inhalar y exhalar.
13. Cuando estés en medio de la angustia, ¿Qué debes hacer? Debes inhalar el nombre de Jesucristo y luego exhalarlo. Lo que tu inhalas es lo que tu exhalas, creí por lo cual hablé: “Oh Jesucristo es el Señor de este problema”, “Oh Jesucristo es el liberador de mi angustia”. Invócame en el día de la angustia y te libraré. Si tu no invocas no hay liberación. Dios espera que en el día de la angustia alabes su palabra e invoques ¡Jesucristo!. Aplícale ¡Jesucristo! al temor, al dolor, a la crisis, a la situación y a la adversidad.
14. ¿Qué debemos hacer en el día del temor? Debemos confiar en Dios alabando su palabra e invocando ¡Jesucristo!. Vale la pena confiar en Dios.
domingo, 14 de febrero de 2021
Manteniéndonos Firmes en las Promesas de Dios
(Hebreos
6:12-18)
El Dios Todopoderoso no miente. No está en su
naturaleza retractarse de sus promesas. Siempre que dice que hará algo, esa
cosa es hecha. Dios no puede ser obstaculizado. Él es el creador del cielo y de
la tierra, el Dios Todopoderoso, Rey de reyes y Señor de señores. Todas las
cosas, las de este reino y del
celestial, fueron creadas por Él. Él hizo las cosas
que podemos ver y las que nos son invisibles - tales como tronos, reinos,
gobernantes y autoridades del mundo invisible. Todo fue creado por Él y para
Él. Dios existió antes que nada y sostiene a la creación (Colosenses 1:16-17).
De hecho sólo los necios dicen en su corazón “no hay Dios” (Salmo 14:1)
Dios existe y reina sobre los reinos de este mundo
(Daniel 4:25). Todo lo que tenemos que hacer es confiar en Él, nunca dudar y
mantenernos firmes en sus hermosas promesas. El llanto puede durar toda la
noche, pero el gozo viene en la mañana (Salmo 30:5).
No se de por vencido en los sueños y deseos que Dios
le dio , Dios hará lo que dijo que haría en su vida. Tal vez sólo tiene que
ejercitar más paciencia y nunca darse por vencido en su confesión de fe. No deberíamos
ser desinteresados espiritualmente, inactivos e indiferentes sólo por expectativas
que aun no han sido cumplidas. En lugar de ello deberíamos seguir el ejemplo de
aquellos que heredan las promesas de Dios por su fe y perseverancia (Hebreos
6:12). Abraham decidió creerle a Dios a pesar de su muy avanzada edad y otras
circunstancias negativas que le rodeaban. Él decidió confiar en la fuerza y fidelidad
de Dios, que nunca cambian.
Las promesas de Dios son acerca de su palabra que no
falla, Su integridad, Su fidelidad, Su santidad y Su incapacidad de mentir. Por
ejemplo, está la promesa de Dios a Abraham. Cuando Dios hizo su promesa a Abraham,
como no tenía a nadie superior por quien jurar, juró por sí mismo “Te bendeciré
en gran manera y multiplicaré tu descendencia”. Y así, después de esperar con
paciencia, Abraham recibió lo que se le había prometido (hebreos 6:13-15). La
palabra clave aquí es paciencia. La capacidad de esperar pacientemente ante
Dios demuestra confianza absoluta, esperanza y fe inquebrantable en el Dios viviente.
El enemigo querrá que dudemos de Su fidelidad trayendo
pensamientos y opiniones contrarios que están fuera de la palabra de Dios.
Debemos ignorar esos pensamientos negativos y seguir manteniendo una actitud
positiva frente a la fe. Cuando nuestro Señor Jesucristo le dijo a sus
discípulos que Él sufriría muchas cosas incluyendo la muerte en la cruz (Mateo
16:21-23), Pedro levantó una objeción. “—¡De ninguna manera, Señor!¡Esto no te
sucederá jamás!” (Mateo 16:22). Pero Cristo sabía que estaba alineado con la
voluntad de Su Padre que Él pasara por sufrimientos tan severos. Él descartó
inmediatamente ese pensamiento. “Jesús se volvió y le dijo a Pedro: — ¡Aléjate
de mí, Satanás! Quieres hacerme tropezar; no piensas en las cosas de Dios sino
en las de los hombres” (Mateo 16:23). El enemigo puede usar cosas que uno ve o
personas cercanas para traer pensamientos inapropiados a su mente. Cuando se ve
tentado a volver a considerar ó a dudar la fidelidad de Dios, por favor clame
“¡Aléjate de mí, Satanás!”
Estar en el centro de la voluntad de Dios no implica
que no habrá sufrimientos o momentos en que todo parece que no está
funcionando. Su fe está siendo probada. Su amor inmutable y sus misericordias
parecen estar muy lejos. En tales momentos de duda y de nubes negras, no debe
perder el enfoque. Debe aprender a decir “Está bien para mi alma”. En lugar de
quedar agobiado por los sentimientos hirientes y negativos de una situación
desagradable, usted debe sentirse confortado, fortalecido y animado por Su
presencia. Dios está donde usted está. Escuche lo que Dios dice: Cuando cruces
las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas;
cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas. (Isaías
43:2). Él siempre está con nosotros (Mateo 28:20), y por lo tanto no debemos
temer.
Necesitamos orar para llevarnos a través de los
tiempos difíciles. Los familiares y las amistades pueden ser incapaces de
protegernos en los tiempos de pruebas severas a menos que hayamos aprendido a estar
a solas con Dios en oración. En Mateo 26:38-42, Cristo a través de la oración
superó la más grande prueba en Su misión redentora. Los pensamientos acerca de
los sufrimientos y la muerte en la cruz parecían abrumadores. Pero Cristo
venció y encontró fortaleza en Su misión a través de la oración (Mateo 26:38).
Debemos aprender a entregar nuestros intereses, cargas y preocupaciones al
Señor ya que Él se interesa por nosotros.
A Dios le importamos. A Él le importamos y es un Padre
muy fiel. Él es fiel para perdonar pecados (1 Juan 1:9).
Él es fiel para cumplir sus promesas (Hebreos 10:23).
Él es fiel para contestar cuando le buscamos. El pecado y la falta de fe son
los principales obstáculos para recibir las bendiciones de Dios. La paga del
pecado es muerte, pero la dádiva de Dios en Cristo Jesús es la vida eterna
(Romanos 6:23). Debemos elegir aceptar la oferta gratuita de salvación que
Cristo nos hace, a través de la genuina confesión y arrepentimiento. “que si
confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo
levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para
ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo” (Romanos
10:9-10). Debemos elegir nunca dudar de la palabra de Dios, sino sólo creer que
Dios hará lo que ha prometido. Debemos mantenernos firmes en las promesas de
Dios sin vacilar. Dios es muy bueno, grande, misericordioso y fiel.
domingo, 5 de enero de 2020
Década del arrebatamiento y la venida de Cristo
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Haber aceptado a Jesús como salvador
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Obedecer a la Palabra de Dios y servirle
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Mantener la Santidad
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Mantener un hablar sin engaño ni hipocresía
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Estar trabajando para el señor
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Estar en paz con todos los hombres
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Mantener los fundamentos gloriosos: tales como La fe, el amor, la obediencia, la santidad y poder en el espíritu santo.
PALABRA PARA LA VISION 20-20
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Predicar con insistencia el reino de Dios en la tierra
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Alcanzar con el mensaje a los familiares y amigos
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Predicar el evangelio de emergencia
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Su reino esta aquí con señales prodigios y maravillas
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Levantar a los evangelistas (mujeres) semana del evangelismo
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Equipar en el área evangelistica
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Abrir nuevos pozos sacareis con gozo agua de la fuente de la salvación
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Reabrir nuevos pozos los que segaron los envidiosos como a ellos nos les funciono ellos creen no les funcionara a los demás
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Buscar una vez mas al caído
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Si usted se desvio del propósito debe Regresar a las senda antigua
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No nos preocupemos por dinero el señor lo enviara para sus propósitos. El es el dueño de la obra.
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Una nueva visión
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Un nuevo lenguaje
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Una nueva actitud
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Una nueva forma de relacionarnos con otros
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Una nueva estrategia para ganar
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Una nueva formación para las generaciones
miércoles, 1 de enero de 2020
domingo, 29 de diciembre de 2019
MENSAJE CIERRE DEL AÑO 2019
miércoles, 20 de noviembre de 2019
Quebrantando la Maldición de la Parentela
domingo, 17 de noviembre de 2019
"El poder de la honra al Padre"
"Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra”. Romanos 13.7
domingo, 20 de enero de 2019
UNA PALABRA DE DIOS ES SUFICIENTE PARA LEVANTARSE:
Mas tú, Jehová, eres escudo
alrededor de mí; Mi gloria, y el
que levanta mi cabeza. Con mi voz clamé a Jehová,
Y él me respondió desde su monte santo. Salmos 3:3-4


